Cuando en las familias se cuenta con una persona dependiente, ya sea por el paso y desgaste de los años o por enfermedad, es habitual que sea la familia la que se encargue de los cuidados. Mantener a la persona en su entorno rodeado de las personas que mejor lo conocen, hace más llevadero este proceso para el dependiente. Sin embargo, en muchas ocasiones, la falta de formación y las consecuencias psicológicas de estas duras situaciones, pueden ser muy negativas para la persona que se encarga del cuidado. En estos casos, es frecuente hablar de la aparición del síndrome del cuidador.

¿Qué es el síndrome del cuidador?

Se conoce como síndrome del cuidador quemado o  del cuidador al trastorno que se produce en las personas que tienen a cargo y cuidan a una persona dependiente. Se caracteriza, mayormente por un agotamiento a nivel físico y emocional que acaba influyendo en el desarrollo de la vida normal de una persona.

cuidador quemado

En casos de defunción de la persona dependiente, suele acentuarse en la persona que estaba ejerciendo de cuidador, siendo muy habitual que acabe entrando en una depresión. Es importante prestar atención a los síntomas y acudir, si fuera necesario, a ayuda profesional

¿Qué fases tiene?

La primera fase de este problema, surge cuando un sólo miembro de la familia, asume el papel principal del cuidado del enfermo o persona mayor. En ese momento, aparece la sensación de ser responsable de la situación. En estos casos, al haber un solo cuidador con una responsabilidad, el sobreesfuerzo aparece al poco tiempo. El exceso de carga y el desajuste por la alta demanda de atención, van desgastando la energía de la persona al no estar formado correctamente para afrontar la situación.

cuidador quemado sintomas

Es habitual que la persona encargada del cuidado asuma cada vez más carga física y se responsabilice por completo de la vida del enfermo en cuanto a medicación, higiene, alimentación, etc. De esta manera, va perdiendo su independencia y desatendiendo sus propias necesidades.

Los cuidadores abandonan sus aficiones al sentir que no prestan el suficiente tiempo y paralizan sus vidas. En casos como la enfermedad del Alzhéimer o ELA, contar con el apoyo de las asociaciones existentes servirá de apoyo para afrontar mejor estas situaciones.

En las fases más avanzadas, comienzan a aparecer síntomas del síndrome del cuidador como son los siguientes:

  • Ansiedad, nerviosismo, tristeza ante la situación
  • Irritabilidad por cansancio y fatiga mental
  • Reacciones poco medidas o agresivas 
  • Aislamiento social del cuidador
  • Estrés
  • Sensación de fracaso y/o depresión
  • Alteraciones en el apetito y la rutina de sueño
  • Abandono de hábitos de vida saludables
  • Problemas de atención y memoria

¿Cómo evitar que aparezca?

Lo más recomendable, en los casos en los que se trate del cuidado de un familiar, es repartir el trabajo. Una persona tiene más probabilidades de sufrir el síndrome si es el único implicado. También es muy importante, no solo la colaboración, sino la comunicación. Hablar de los avances o de los miedos ayudará a rebajar la tensión acumulada. Debe evitarse que el cuidador de un enfermo o persona mayor, se aísle.

Aunque el cansancio y el desgaste emocional sean grandes, contar con momentos de desconexión, o seguir con sus aficiones previas, es de vital importancia. En algunos casos, puede recurrirse a la Ley de Ayuda al Dependiente u otras prestaciones sociales para mejorar la calidad de vida de ambos.

por qué se produce el sindrome del cuidador

Adaptar la habitación para personas mayores o de acuerdo a las necesidades del enfermo también ayudará a aliviar la tensión de la persona encargada. Contar con facilidades a la hora de atender a la otra persona hará más sencillo el día a día. De esta manera, también se aportará autonomía al familiar. Por ejemplo, el uso de camas eléctricas ayuda a mantener una postura óptima para poder levantarse de la cama sin la necesidad de tener que ser ayudado. Los consejos para ayudar a una persona encamada serán de utilidad en las fases más avanzadas de la enfermedad.

Ante todo, el cuidador debe mantener una actitud positiva, entendiendo que la situación no es buscada. Los miedos, frustraciones y sentimientos negativos en general sólo entorpecen el día a día.  En La Cama Geriátrica, contamos con un amplio catálogo de productos que ayudarán a aliviar las tensiones diarias que pueden derivar en provocar el síndrome del cuidador. Póngase en contacto con nosotros y le asesoraremos sin problema.

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