Para empezar debemos saber qué son las úlceras por presión cómo y por qué se forman y en qué zonas del cuerpo suelen aparecer. Habitualmente esto nos ayudará a entender por qué son tan importantes un buen cuidado de la piel cambios de posición etcétera.

¿Qué son las escaras?

La úlcera por presión o escara se puede definir como una lesión de la piel causada por una presión ejercida durante un tiempo prolongado entre el hueso y otra superficie que puede ser la cama, una silla, etcétera. Esta presión prolongada provoca un bloqueo de la circulación dañando la piel y en ocasiones también el músculo y el hueso.

También hay otros factores que favorecen su aparición como una mala nutrición, la inmovilidad, la incontinencia, etcétera.

Zonas con riesgo de ser afectadas por las úlceras

La posición que tenga el paciente durante su periodo tumbado, es fundamental para que puedan aparecer las escaras si no se toman las precauciones necesarias. En función de la postura podemos encontrar las siguientes heridas:

  • Tumbados hacia arriba: las zonas de mayor riesgo son los talones, las pantorrillas, las nalgas o la parte inferior de la espalda. Otras partes afectadas son los codos, los hombros y la parte posterior de la cabeza.
  • Tumbados de lado: Las zonas de riesgo son los dedos del pie, el tobillo, la cadera, los hombros y las orejas. Una recomendación para esta posición, es colocar un cojín entre las piernas porque sino al apoyar una sobre otra se puede provocar la aparición de escaras.

Heridas por escaras en las manos

  • Sentados: Las zonas que resultan más afectadas son las pantorrillas, el trasero y la parte inferior de la espalda. Si estamos mal sentados o la cabecera de la cama está levantada más de 30 grados, se puede provocar también una úlcera en las nalgas o en la parte inferior de la espalda. Esto es debido a que nos vamos deslizando hacia abajo mientras que la piel queda inmóvil, de manera que se produce un estiramiento y una lesión que recibe el nombre de cillazamiento.

Cuidados en la higiene del paciente para evitar las escaras

El roce excesivo de la ropa o las sábanas con la piel, puede provocar una úlcera. Un aspecto muy importante para evitarlas por presión, es mantener siempre la piel seca y limpia. Al lavar al enfermo en la cama, debemos acondicionar la habitación y contar con dos palanganas de agua templada (una para enjabonar y otra para aclarar). También necesitaremos dos esponjas, una toalla para el cuerpo y otra para las zonas íntimas, ropa de vestir, juego de sábanas, jabón neutro y crema hidratante.

A la hora de lavar al paciente, le quitaremos la prenda superior y empezaremos lavando y secando la cara para después hacer lo mismo con otras partes del cuerpo hasta llegar a los pies. Es importante hacer énfasis en las zonas de pliegues (axilas, inglés y debajo de las zonas íntimas). En los dedos de las manos y pies debemos secar la piel con cuidado sin hacer fricción para no dañarlos.

Lavado de un paciente encamado

Si necesita pañal debe cambiarse a menudo para evitar que la humedad dañe la piel. El lavado y secado de los genitales lo haremos con la esponja o manopla y la toalla reservada sólo para esta zona. Una vez hemos lavado la parte delantera, le colocaremos de lado para lavar la espalda, las nalgas y las piernas.

Mientras les estemos bañando, debemos observar con frecuencia el estado de la piel. Si detectamos zonas enrojecidas que no desaparecen a la media hora de finalizar el lavado, nos puede indicar que estamos ante el inicio de una úlcera.

Una piel bien hidratada tiene menos riesgo de úlceras por lo que aplicaremos crema hidratante en la piel cada día después del secado o tras curar las escaras. Para evitar que se reseque demasiado conviene no poner demasiada crema, ni utilizar nunca colonia, alcohol o polvos de talco.

Posiciones recomendadas para que no se produzcan heridas

Cuando el paciente esté sentado, es recomendable que vaya cambiando de posición cada 15 minutos. Si no puede hacerlo solo, le ayudaremos aproximadamente cada hora como mínimo ya que no debe permanecer demasiado tiempo sentado sin moverse.

Si no puede levantarse y debe permanecer en la cama, hay una serie de puntos que tendremos en cuenta. Al estar tumbado boca arriba, colocaremos cojines debajo de los pies para que no se dañen los talones.

Postura adecuada para evitar escaras

Para mejorar su comodidad, es importante el uso de colchones especiales que ayuden a aliviar la presión, comprobando que funcionan correctamente. Es muy importante recordarle al enfermo que debe moverse siempre que le sea posible, cambiando de posición como mínimo cada dos horas ayudándose de una silla si es necesario.

En el caso de que no pueda hacerlo sólo, deberemos cambiarle de posición nosotros mismos cada dos horas. Al colocarle de lado pondremos un cojín en la espalda sobre el que debe apoyarse, y otro cojín para que pueda apoyar la pierna y evitar así que haga presión sobre la otra pierna y el pie.

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